Seating plan
Mesa presidencial o mesa de novios: pros y contras
Mesa presidencial con la familia o mesa de novios para vosotros dos: qué implica cada formato, cómo se coloca la presidencial, qué hacer si hay padres separados y cómo contarlo sin que nadie se ofenda.
Es una de las primeras decisiones del banquete y una de las pocas que no tiene respuesta correcta: ¿mesa presidencial con la familia, o mesa de novios para vosotros dos? Lo que hay detrás no es protocolo, es a quién dejas contento y qué tipo de cena queréis tener.
Qué es cada cosa
- Mesa presidencial: una mesa alargada, de cara al salón, con los novios en el centro y padres, padrinos y a veces abuelos a los lados. Es la versión clásica.
- Mesa de novios (o «sweetheart table»): una mesa pequeña solo para vosotros dos. Los padres se sientan en una mesa de honor, cerca pero aparte.
- Sin mesa aparte: os sentáis en una mesa redonda más, con familia o con amigos. Cada vez más habitual en bodas pequeñas.
Mesa presidencial: a favor y en contra
A favor
- Es lo que esperan las familias. Ahorra la conversación incómoda.
- Da un punto focal claro al salón: se sabe dónde mirar y dónde hacer las fotos.
- Los padres tienen su sitio reconocido sin tener que explicárselo a nadie.
En contra
- Cenáis mirando al frente, con medio salón observando cada bocado.
- El protocolo de colocación es un puzle si hay padres separados, viudos o nuevas parejas.
- Es la mesa donde más se nota quién no está: cada silla es una decisión pública.
Mesa de novios: a favor y en contra
A favor
- Diez minutos a solas en mitad del día. No es poco: para mucha pareja es el único rato que van a tener juntos.
- Se acaba el problema de a quién sientas al lado de quién.
- Con familias complicadas, resuelve de golpe lo que la presidencial complica.
En contra
- Hay que contarlo bien a los padres, o se interpreta como un desaire.
- Podéis quedaros aislados si la ponéis lejos del resto.
- Requiere una mesa de honor bien montada para que los padres no queden desdibujados.
Cómo se coloca la presidencial (si os decidís por ella)
El orden clásico, desde el centro hacia fuera: novia y novio juntos; a la derecha de ella, su suegro; a la izquierda de él, su suegra; después los propios padres, y luego padrinos y abuelos.
Dos avisos prácticos:
- Con padres separados, la presidencial se complica rápido. Si la relación no es buena, la mesa de novios evita el problema entero; si decidís mantenerla, colocadla al principio, cuando el plano aún está vacío y tenéis opciones — el orden completo está en cómo hacer el seating plan.
- Nadie de espaldas al salón. Si la mesa es larga y solo tiene un lado ocupado, tenlo en cuenta al contar plazas: una presidencial de diez ocupa el espacio de una mesa redonda de diez pero solo por un lado.
Lo que casi nadie calcula
Ambas opciones cambian el número de mesas. Si os sentáis los dos solos, sobran dos sitios en el salón que hay que recolocar. Si montáis presidencial de diez, esas diez personas salen de las mesas de invitados y puede que una mesa entera se quede coja.
Hazlo con números antes de decidir: el cálculo completo está en cuántas mesas necesito para 100 invitados, y la capacidad real de cada formato en cuántos invitados caben en una mesa.
Cómo decirlo sin que nadie se ofenda
Si optáis por mesa de novios, dilo pronto y en persona —no que se enteren viendo el plano.
Un guion que funciona: «Hemos pensado sentarnos los dos solos un rato, que va a ser el único momento del día que tengamos juntos. Vosotros vais en la mesa de honor, justo al lado, con los tíos y los padrinos». Casi siempre basta, porque el problema nunca es la silla: es enterarse tarde.
Y si no lo tenéis claro
Preguntad a la finca cómo queda cada opción en su salón. Una presidencial en un salón alargado funciona; en uno cuadrado y con columnas, a veces deja a media boda sin veros. Ellos han montado las dos cosas cien veces.
Sea cual sea la decisión, entra en el seating plan como una mesa más: con su número, sus plazas y su sitio en el plano.
¿Y si el recuento se ajustara solo?
Cambiar de presidencial a mesa de novios mueve plazas en media docena de mesas. Con Kofirma, la lista de confirmados está siempre al día —quién viene, con quién y cuántos niños—, así que recalcular el reparto es cuestión de minutos y no de rehacer el plano. Puedes verlo en seating plan para bodas.
No hay opción correcta: hay la que encaja con vuestra familia y con el salón que habéis contratado. Decidid pronto, contadlo antes de que se vea en el plano y pasad a la siguiente mesa.
Preguntas frecuentes
¿Qué es mejor, mesa presidencial o mesa de novios?
No hay opción correcta. La presidencial es lo que esperan las familias y da un punto focal al salón; la mesa de novios os da un rato a solas y evita el puzle de colocación cuando hay familias complicadas.
¿Cómo se coloca la mesa presidencial?
Novia y novio en el centro; a la derecha de ella su suegro y a la izquierda de él su suegra; después los propios padres y, hacia fuera, padrinos y abuelos. Con padres separados conviene replantear el formato entero.
¿Cómo digo a mis padres que quiero mesa de novios?
Pronto y en persona, nunca dejando que se enteren al ver el plano. Explica que es el único rato que vais a tener juntos y déjales claro que tienen su mesa de honor justo al lado.