Cuántos menús vegetarianos o veganos hay que pedir es una de esas preguntas que el catering hace en la primera reunión y que casi nadie sabe contestar. La respuesta corta es que no se estima: se pregunta. Pero para presupuestar hace falta un número, y ese número existe.

De dónde sale ese porcentaje

En España, en torno a un 1,5 % de la población se declara vegetariana y algo menos de un 1 % vegana, según los estudios de consumo de los últimos años. Sumados, entre un 2 % y un 3 %. Ese es el punto de partida, con dos matices:

  • Sube con la edad de tus invitados. Entre veinte y treinta y cinco años el porcentaje es claramente mayor que entre los mayores de sesenta. Una boda con muchos amigos jóvenes puede irse al 5 %.
  • Sube en ciudades grandes. Y baja en bodas muy familiares y de pueblo.

Así que el 2–3 % te sirve para la primera conversación con el catering. Nada más.

Por qué no se pide con una estimación

Porque el menú vegetariano se cocina a nombre: el catering necesita saber quién es y en qué mesa está para que le llegue su plato. Un número redondo sin nombres se convierte, el día de la boda, en tres platos que no encuentran a su dueño y dos personas que no tienen plato.

El dato bueno sale de la confirmación de asistencia. Se pregunta a todos, abierto, en el mismo mensaje que las alergias, exactamente como se explica en alergias e intolerancias en el menú de boda:

Nombrar «vegetariano» y «vegano» en la pregunta importa: mucha gente no lo considera una alergia y no lo diría si solo preguntas por alergias.

Vegetariano y vegano no es lo mismo

Y para el catering es la diferencia entre adaptar un plato y cocinar otro:

  • Vegetariano: sin carne ni pescado. Come huevo, lácteos y, por tanto, buena parte de los entrantes y el postre normal.
  • Vegano: sin ningún producto de origen animal. Ni huevo, ni queso, ni mantequilla, ni la tarta.

Un menú vegano sirve a un vegetariano; al revés, no. Si tienes dudas con alguien, pregúntale, y apunta el detalle literal en la lista: «vegetariano, come huevo» y «vegano estricto» son dos encargos distintos.

Cuándo cerrar el número

Cuando cierras el resto de menús especiales: tres semanas antes, con la lista definitiva. Pregunta antes al catering hasta qué fecha admiten cambios, porque ese plazo manda, y qué cuesta cada menú especial: a veces lo cobran igual que el general, a veces más.

Lo que llegue después va como cualquier otro cambio de última hora, y con un plato de reserva en cocina, que casi todos los caterings tienen.

Lo que la mayoría hace mal

  • Pedir «cuatro vegetarianos por si acaso» sin nombres. Ya sabes cómo acaba.
  • Servir la guarnición como plato. Un vegetariano que cena verduras a la plancha mientras el resto come solomillo se acuerda de tu boda. Pide ver el menú vegetariano y que sea un plato de verdad.
  • Olvidar la tarta y el cóctel. El vegano no cena solo el segundo plato.
  • Preguntarlo tarde. Igual que con los niños, lo que importa es tenerlo claro pronto, no la respuesta en sí.

¿Y si la lista de menús se hiciera sola?

Preguntar a ciento veinte personas qué comen, anotar quién es vegetariano y quién vegano y pasárselo al catering con nombre y mesa es trabajo de tarde entera.

Kofirma lo pregunta por WhatsApp con la confirmación y lo deja ordenado en tu lista: cada invitado con su menú, su mesa y su detalle literal. La tabla para el catering sale sola. Puedes verlo en lista de invitados para bodas.


Presupuesta un 2–3 %, pide solo con nombres, distingue vegano de vegetariano y cierra a tres semanas. El resto es trabajo del catering.