Si una parte de tus invitados viene de otra ciudad, el alojamiento es el primer problema práctico que tienen que resolver, y lo resuelven mejor o peor según lo que tú les cuentes y cuándo. No hace falta pagarles el hotel; hace falta ponérselo fácil.

¿Hay que pagar el hotel a los invitados?

No. La costumbre en España es que cada invitado paga su alojamiento, y nadie espera lo contrario. Las excepciones las decides tú: padrinos, padres, quien viaje desde muy lejos o alguien a quien queráis invitar del todo. Si las hay, se comunican en privado, nunca en la invitación.

Lo que sí es responsabilidad vuestra es que existan opciones razonables y que la gente las conozca a tiempo.

Cómo se bloquean habitaciones

Casi cualquier hotel ofrece un bloqueo o cupo para bodas: reservan un número de habitaciones a un precio acordado durante un plazo, sin coste para vosotros, y cada invitado reserva por su cuenta dando el nombre de la boda o un código.

Lo que hay que negociar:

  • Cuántas habitaciones. Estima con la lista: cuenta las invitaciones de fuera, no las personas.
  • Hasta qué fecha. El hotel libera lo que no se haya reservado, normalmente entre 30 y 45 días antes. Pon esa fecha en la información que mandes.
  • El precio y qué incluye. Desayuno, parking, hora de salida tardía el domingo.
  • Dos rangos de precio, si puedes. Un hotel cómodo y una opción más económica, para que nadie tenga que elegir entre venir y pagar una habitación que no puede permitirse.

Y una cosa que se olvida: el hotel debería estar donde para el autobús, o al menos en la misma ciudad. Si hay bus, el hotel de los de fuera es el punto de recogida natural.

Cuándo y cómo decirlo

**Con el *save the date***, no con la invitación. Quien viene de fuera necesita organizar el viaje, pedir días y, si hay niños, buscar quien se quede con ellos. Seis u ocho meses antes es lo normal; las fechas para todo lo demás están en cuándo enviar las invitaciones de boda.

La información que hace falta cabe en cinco líneas:

Precio, distancia, cómo reservar, fecha límite y una alternativa. No hace falta más, y sí hace falta todo eso.

Pregúntalo con la confirmación

Saber quién se queda a dormir te sirve para tres cosas: ajustar el bloqueo del hotel, decidir de dónde sale el bus y organizar el día siguiente si hay comida de resaca. Así que se pregunta junto con la asistencia, en el mismo mensaje, como se explica en confirmar asistencia por WhatsApp:

Y la respuesta va a una columna de la lista, como cualquier otro dato. Si aún no la tienes montada, entre las columnas que conviene tener está justo esta.

Lo que la mayoría hace mal

  • Mandar la información tarde. Con la invitación, a tres meses, muchos ya han mirado precios y los hoteles buenos están llenos.
  • Un solo hotel de 140 € la noche. Para parte de tus invitados, eso decide si vienen.
  • No preguntar quién se queda. Y descubrir el día de la boda que el bus de vuelta va vacío a la ciudad mientras veinte personas piden taxi al hotel.

¿Y si ese dato llegara solo?

Preguntar a cada invitado de fuera si se queda, dónde y cuántas noches es una conversación más de las cuarenta que ya tienes abiertas.

Kofirma lo pregunta con la confirmación, por WhatsApp, y deja la respuesta en tu lista junto al resto: asistencia, acompañante, alergias, bus y alojamiento. Cuando el hotel pregunte cuántas habitaciones necesitáis, ya lo sabes. Puedes verlo en lista de invitados para bodas.


El alojamiento de los invitados no se paga: se organiza. Un par de hoteles bloqueados, la información seis meses antes y una pregunta con la confirmación son todo lo que hace falta.